El viento
a veces cambia nuestras rutas
y muchas
no sopla igual para dos personas.
¿Y qué podemos hacer?
Dejarnos llevar.
Nuestro acantilado puede ser diferente
pero será el elegido por nosotros.
En el final
siempre estaremos rodeados
de lo que queremos
y de quien nos quiere
15.11.09
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
y dicho esto, boy a mear.
ResponderEliminarCuán grande y pequeño puede ser Hugo al mismo tiempo
He vuelto a ganar.
ResponderEliminarMe anoto otra botellita de aguita en mi lista mental